A este número lo encontramos hasta en las cumbias colombianas. Es un número mágico que lo posee todo. Digamos que armoniza la divinidad con lo mundano.
En la gran mayoría de creencias de lo sobrenatural, siempre ha sido el número 3 el que representa a la divinidad. Una mesa de tres patas no cojea, decía un viejo iniciado. Un observador, una palabra y un hecho, decía otro.
En muchas tradiciones para referirse a la Tierra como un espacio inferior pero intermedio, siempre se ha dicho que hay cuatro vientos, con relación a los cuatro puntos cardinales. Otros y los mismos, dicen que este mundo está compuesto por cuatro elementos básicos, a saber: el Aire, el Agua, la Tierra y el Fuego.
Entonces, coligiendo estos conceptos, cuando se juntan el 3 y el 4 lo armonizan todo. Es el retorno, es la nueva conciencia. Es la resurrección diría el viejo iniciado ya citado. ¿Y qué es el 7 sino la unión del 3 y el 4?. El 7 es el número que lo engloba todo, Es el valor numérico de la totalidad.
La creación fue hecha en siete días y la dualidad se manifiesta en siete años de vacas gordas frente a siete años de vacas flacas.
Las siete artes, los siete caballeros, los siete pasos, los siete dolores, las siete notas musicales, las siete palabras; son siete colinas las de Roma y siete columnas las del Templo Salomón… Ni nombrándolos setenta veces siete lograría completar la lista.
La cumbia de Don Lizandro se pregunta y nosotros con ella… ¿Qué misterios guarda el número siete…?
Saludos
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