El nido del Tlanuwa (Cherokee)
(Relato mítico del pueblo Cherokee)
Hace muchas generaciones, cuando los montes de los Apalaches eran jóvenes y las nubes descendían hasta besar los bosques, vivía en el cielo un ave gigantesca llamada Tlanuwa. Sus alas eran tan grandes que podían oscurecer el sol, y su grito hacía temblar las piedras de los valles.
Los Cherokee contaban que el Tlanuwa construyó su nido en la cima de una roca escarpada junto al río Tennessee, donde los hombres no podían subir. Allí depositaba huevos del tamaño de calabazas, de los que nacían crías cubiertas de plumas doradas y ojos rojos como el fuego.
Durante un tiempo, el pueblo le rindió respeto, creyendo que el ave era mensajera de los dioses del trueno. Pero un año, el Tlanuwa comenzó a descender sobre las aldeas, llevándose perros, venados… y luego, a los niños. Su sombra se volvió sinónimo de terror.
Los ancianos consultaron a los sabios del monte, y uno de ellos —un cazador que conocía las palabras del viento— ideó un plan. Construyó una gran canoa adornada con espejos de mica, para que el reflejo confundiera al monstruo. Cuando el Tlanuwa bajó para atacar, vio su propia imagen multiplicada en el agua y en los espejos, y se lanzó contra sí mismo, furioso.
El cazador aprovechó ese instante para disparar una flecha encantada que atravesó su pecho. El Tlanuwa cayó al río, y su cuerpo se disolvió en espuma brillante. Pero su nido siguió allí, sobre la roca, imposible de alcanzar.
Cada año, cuando el trueno retumba en las montañas, los Cherokee dicen que los hijos del Tlanuwa vuelan de nuevo, buscando el eco del grito de su madre.
Y los ancianos enseñan a los jóvenes:
“No todo lo que brilla en el cielo es amigo del hombre;
el poder sin compasión siempre acaba devorándose a sí mismo.”
Aún hoy, los viajeros que recorren las gargantas del Tennessee juran escuchar un batir de alas en lo alto del acantilado, y dicen que, al atardecer, el nido del Tlanuwa reluce con destellos de oro, como si todavía guardara los huevos de una raza antigua de aves divinas.
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