San Eustaquio
San Eustaquio, conocido antes como Plácido, era un general romano que se convirtió al cristianismo tras una visión extraordinaria durante una cacería: al contemplar un ciervo con la imagen de Cristo crucificado entre sus astas y escuchar su voz, comprendió que era llamado a una fe más alta. Conmovido por esa revelación, recibió el bautismo junto con su esposa Teopista y sus hijos, iniciando una vida plenamente cristiana.
Después de su conversión, sufrió una serie de pruebas severas: perdió sus bienes, fue separado de su familia y vivió en la pobreza. Estas desgracias purificaron su fe y fortalecieron su confianza en la Providencia. Años más tarde, en un giro providencial, logró reencontrarse con su esposa e hijos, restaurándose momentáneamente la unidad familiar.
Sin embargo, al negarse a ofrecer sacrificios a los dioses paganos por mandato imperial, fue condenado a morir junto con su familia dentro de un toro de bronce incandescente, instrumento de ejecución cruel en el que eran encerrados hasta morir abrasados. Su martirio selló su testimonio de fidelidad absoluta a Cristo, convirtiéndolo en símbolo de perseverancia heroica en medio del sufrimiento extremo.
- San Peregrino Laziosi

- San Ignacio de Santhià: un sacerdote al servicio de las almas

- San Mateo, apóstol y evangelista

- El Amor de Rebeca

- Del cazador al mártir: la visión que encendió el fuego de la fe.

- SAN JOSÉ DE COPERTINO

- San Peregrino Laziosi
- San Ignacio de Santhià: un sacerdote al servicio de las almas
- Nichelle Nichols:
- San Mateo, apóstol y evangelista
- El Amor de Rebeca
- Del cazador al mártir: la visión que encendió el fuego de la fe.
