San Arnulfo de Metz

San Arnulfo de Metz

San Arnulfo de Metz. Nació cerca de Nancy (Francia), de familia noble, hacia el año 582. Entró en la corte de Teodeberto, rey de Austrasia, contrajo matrimonio y tuvo dos hijos. El año 614, a pesar de su condición de laico, cuando aspiraba a la vida religiosa, fue elegido obispo de Metz. Continuó siendo consejero del rey Clotario II y tutor de su hijo Dagoberto, futuro rey. Gobernó bien su diócesis, pero le atraía más la vida religiosa y, en el 629, se retiró al monasterio de Habend (llamado después Remiremont) en la cordillera de los Vosgos, donde murió el año 641.

Además, existe en su vida, lo que se podría llamar una curiosidad, porque él es el santo patrono de los cerveceros, sí, precisamente. Fue un clérigo que veía mucha enfermedad por causa de que el pueblo ingería agua contaminada; es que, cuando vivió este gran santo no había agua potable y la gente no tomaba las medidas necesarias para consumirla. Pero la cerveza contenía agua que no se contaminaba con los virus y bacterias que causaban las terribles epidemias que mataban pueblos enteros. Por esta razón el santo obispo alegaba incluso desde el «púlpito que se consuma cerveza en lugar de agua.

Y el gran milagro que le sirvió para ser el Patrono de todos los cerveceros, es el milagro de los panes, pero en cerveza. Cuando el santo falleció lo llevaban al entierro, y el pueblo vio una taberna y decidieron refrescarse, pero en la taberna había una sola jarra de cerveza, pero de la cual bebieron todos los que estaban en el cortejo fúnebre, de tal manera que se le llamó la jarra de cerveza interminable.

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