MES DE MARIA – DIA 6

MES DE MARIA – DIA 6

De la vida de la Virgen Santísima en el Templo

1.° María vivía solo para Dios.

  1. ° Se ocupaba solo de Dios.
  2. ° Trabajaba solo para Dios.

se inicia con la preparación

PUNTO I. Esta joven está dedicada por completo al servicio del Señor en el templo. Su objetivo es vivir en santidad y complacer a Dios con sus acciones, mostrando virtudes como la caridad, la modestia, la humildad y la mortificación. Debemos aprender de este ejemplo y esforzarnos en nuestra propia santificación, aunque no estemos llamados a consagrarnos como ella lo hizo. Dios espera que llevemos una vida cristiana, de arrepentimiento y esfuerzo continuo para avanzar en el camino de la salvación. Este compromiso es parte de las promesas que hicimos en nuestro bautismo, pero ¿realmente las hemos cumplido hasta ahora?

PUNTO II. La Virgen María, vivió siempre en la presencia de Dios, unida a él con sus pensamientos y afectos. Según San Ambrosio, meditaba mucho y hablaba poco. El amor divino que la abrazaba hacía que disfrutara de su retiro y encontrara gusto en comunicarse íntimamente con su amado. Sigamos el ejemplo de María, vivamos solo por Dios, y mantengamos siempre en mente su santa presencia. Dirijamos frecuentemente nuestro espíritu y corazón hacia él, y hagamos todas nuestras acciones con la intención de honrarlo en todo.

PUNTO III. María trabajaba mucho y siempre estaba ocupada. Oraba, trabajaba, ayudaba a los demás y leía libros santos. Siempre ganaba méritos delante de Dios y tenía muchas cualidades y virtudes excepcionales. Su caridad, pureza, humildad y devoción eran ejemplares. Su vida entera fue un ejemplo de virtud. Debemos imitarla y seguir sus pasos para ser más devotos a María.

La oracion para despues de la meditación página 25
y luego la siguiente

ORACION

Oh Niña celestial, destinada para ser la Madre de mi Redentor, y la poderosa Medianera de los pecadores, tened piedad de mí. A vuestros piés teneis un pecador infiel á su Dios, que viene á implorar vuestra clemencia. Por mis ingratitudes bien merecería que vos me abandonáseis: pero ¡ah! jamás se ha oido decir que lo hagais con aquellos que recurren á vos con confianza. Dignaos, pues, oh María; vos que sois la mas santa de todas las criaturas; vos que sois la Reina y el ejemplar de los santos, dignaos socorrer á un infeliz, que por tan largo tiempo ha descuidado el grande negocio de su salvación, y que por su culpa se halla sujeto á mil defectos, desprovisto de virtudes, y cargado de iniquidades. Yo sé que sois tan agradable á Dios, que nada os niega, y que por otra parte os complacéis en aliviar á los infelices que os invocan. Mostrad, pues, cuan grande es vuestro poder para con Dios, alcanzadme una gracia tan eficaz, que de pecador que soy me haga un santo, y me abrase en un vivo ardor de mi perfecion. Haced este milagro de bondad, oh María, pues que vos lo podéis; hacedlo por amor de aquel Dios, que os ha hecho tan grande, tan caritativa, tan poderosa y tan compasiva. Amén.

EJEMPLO

EL SACRIFICIO RECOMPENSADO

Un joven caballero se hallaba en una embarcación con un religioso y otros pasajeros en las aguas de Génova. Tenia en las manos uno de esos libros licenciosos, harto conocidos por desgracia en nuestro desdichado siglo; leíale de vez en cuando, y dirigiéndose á sus compañeros, les dirigía estas expresiones:

—Hé aquí un libro encantador y lleno de ingenio, del cual hago mis delicias. Desearía saberle de memoria, y no me desprenderla de él aunque me ofrecieran un tesoro.

Luego con singular descaro, dirigiéndose al religioso, continuó

—¿Tendríais, padre mió, la curiosidad de verlo? Si lo hicierais, fácilmente os convencereis de cuánta verdad se encierra en mis palabras.

Tomó el religioso la obra, y apenas hubo leido de ella algunas líneas, cuando conoció el carácter del libro, cerrólo y lo devolvió inmediatamente á su dueño. Instóle el jóven á que continuara la lectura, pero el religioso le contestó:

—He leído bastante ya; para conocer esas producciones basta solo el olfato.

—¿Qué quereis decir con eso?—preguntóle el jóven.

—Quiero decir que la infección que despiden esa clase de obras se parece bastante á la de los cadáveres: su mal olor se percibe de muy lejos. Me consta que algunos seres hacen de esas lecturas su pasto intelectual y es posible que hasta sus delicias; pero ¿qué queréis? Cada cual á lo que el corazón le atrae: yo, gracias á Dios, no me siento inclinado á ello; permitid, por consiguiente, que siga como estoy.

Esta réplica desconcertó al jóven caballero, que se vió avergonzado por el extremo á que le habia conducido su imprudencia. El religioso, conocedor del embarazo del jóven lejos de aprovecharse de él para humillarle más, procuró captarse su confianza por sus maneras dulces y atractivas y sobre todo, por la viveza de su conversación. Como quiera que era tan piadoso como sabio, supo conducir la conversación de tal modo, que poco despues recaía ya sobre un asunto de religión. Llegada la conversación á donde el religioso la quería, empezó á elogiar la hermosura de la virtud, complaciéndose en gran manera en pintar la dicha de que goza un corazon puro é inocente.

Hizo esto con tanta unción y fuerza, que el jóven caballero, que había recibido una educación muy cristiana y que conservaba aun viva la fe, no pudo evitar que algunos suspiros se escaparan de su pecho. El piadoso eclesiástico hizo como quien no advertía el efecto que producían sus palabras, pero continuando siempre sobre el mismo tema, deploró vivamente los extravíos é infortunios de los jóvenes que se dejan arrastrar por el torrente del vicio; comparólos con el hijo pródigo del Evangelio, y supo hallar en la historia del disipado héroe de laparábola de Jesucristo el retrato del jóven caballero con quien hablaba, á quien los infames placeres de la carne habían reducido á tal extremo y corrompido de tal manera.

—¡Oh tristísimo negocio!—exclamó el religioso;—sí, tristísimo es aquel en que un cristiano vende su alma al demonio ¡Lo da todo, y no recibe nada! Me engaño,—añadió;—recibe una prenda del infierno, porque, ¿acaso hay nada que se aproxime mas al estado de un réprobo que el de una alma entregada á la tiranía de las pasiones? ¡Ah! si al menos en aquel momento acudiese á la Santísima Virgen

—¡Ay de mí!—exclamó el jóven suspirando.—¡En otro tiempo la amaba tanto! ¡En el colegio donde hice mi carrera me habían recomendado tanto ser fiel á su culto! Hasta durante algún tiempo habia vestido su santa librea, pero todo lo he dejado, y hasta he llegado á sonrojarme de haberle pertenecido. A pesar de esto, ¿puedo esperar aun atraerme su bondad.

—Sí, querido hijo mió,—contestó entonces el religioso;— y obtener la misericordia y la bondad de María os costará muy poco si quereis. ¿Dónde está el libro del que hacíais un elogio tan entusiasta?

—¡Ah! padre mió, no hablemos mas de él.

—Al contrario; ahora es cuando conviene que nos ocupemos de esa obra: decís que es vuestro deseo volver á la amistad de María. Pues bien; hacedla el sacrificio de ese libro que amais tanto.

—¿Me asegurais que esto le agradará, y que por ello volverá á ser mi Madre?

—Sí, hijo mió; os lo aseguro.

Oidas estas palabras, no deliberó ya el jóven, y alargando al libro al religioso, le dijo apresuradamente:

—Tomadlo, aquí lo teneis; haced de él lo que queráis,

—No, le replicó el religioso;—no quiero quitaros el mérito de hacer justicia por por vos mismo.

El jóven caballero persistía en que ofreciesen este presente á la Reina del cielo otras manos mas puras que las suyas pero á su vez el religioso insistía también en lo que aconsejara al jóven; por fin, para terminar la diferencia, partieron el libro en dos mitades, y cada cual arrojó al mar la que tenia.

¡Ah! ¡cuán generosamete sabe pagar María lo que por Ella se hace! Este sacrificio, tan pequeño y poco digno por sí mismo de ser tenido por algo, fué para nuestro jóven un manantial de celestiales favores, que le procuraron, despues de una santa vida, la muerte de los predestinados, porque de regreso á su patria cambió enteramente de vida, y despreciando los respetos humanos, se apartó completamente de sus compañeros y amigos de maldad. Por último, desengañado del mundo, abandonó sus bienes y su familia, y entró en una Orden religiosa, de la que fué hasta el fin de su vida el ornamento y la edificación. (1)

Nosotros, que le hemos imitado en la mala vida, procuremos también seguir su ejemplo en su amor á María y en la penitencia que hizo de sus pasadas iniquidades, si queremos alcanzar la protección de la Reina de los ángeles y merecer como él la muerte de los justos.

PRACTICA

Rezad en el dia de hoy, con una devocion particular, el santísimo rosario.

JACULATORIA

Dignare me laudare te, Virgo sacrata: da mihi virtutem, centra hostes tuos.

Permitidme, oh Virgen santa, que yo anuncie vuestras alabanzas, y dadme la fuerza que necesite para vencer á vuestros enemigo

Lo demás como en la página 28

abril Adviento Agosto Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María

Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

$5.00
$15.00
$100.00
$5.00
$15.00
$100.00
$5.00
$15.00
$100.00

O introduce un monto personalizado

$

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Deja un comentario