Natividad de la Virgen María
La Natividad de la Virgen María es una de las fiestas marianas más antiguas y significativas del calendario litúrgico. La Iglesia la celebra el 8 de septiembre, exactamente nueve meses después de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, que se celebra el 8 de diciembre.
La fiesta no aparece narrada directamente en los Evangelios. Los detalles tradicionales sobre el nacimiento de María proceden principalmente de textos apócrifos antiguos, especialmente el Protoevangelio de Santiago, que presenta a sus padres como Joaquín y Ana.
Pero el sentido de la celebración va mucho más allá de conocer las circunstancias de su nacimiento. La Iglesia contempla en María el comienzo visible de una historia que conducirá hasta Jesucristo. Ella fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción, y su nacimiento es contemplado como la llegada al mundo de aquella que sería la Madre del Salvador.
San Juan Damasceno expresó esta dimensión de manera bellísima al contemplar el nacimiento de María como un acontecimiento que anuncia la llegada de Cristo: con ella comienza a prepararse de manera inmediata el camino de la Encarnación.
Por eso, la liturgia de este día está llena de esperanza. El nacimiento de María anuncia que se acerca el nacimiento de Jesús. La pequeña niña de Nazaret, aparentemente insignificante ante los ojos del mundo, ocupa un lugar único en la historia de la salvación.
La Natividad de María también recuerda algo profundamente cristiano: Dios suele comenzar sus grandes obras en lo pequeño y escondido. Antes de Belén estuvo Nazaret; antes del nacimiento de Jesús estuvo el nacimiento de María; y antes de su misión pública hubo una vida sencilla, silenciosa y entregada a Dios.
Celebrar hoy a María es, por tanto, celebrar la aurora que precede al Sol, la primera luz que anuncia la llegada de Cristo.
«Hoy nace la excelsa María, de quien nació el Sol de justicia, Cristo nuestro Dios.»
- SE ACABÓ EL ÚLTIMO FRENO: ¿ESTAMOS ANTE UNA NUEVA CARRERA NUCLEAR?

- San Pedro Claver: el hombre que bajaba a las bodegas

- Antes de Belén hubo Nazaret.Antes de Jesús, nació María.

- San Zacarías: el profeta que anunció la restauración y la esperanza

- Santa Teresa de Calcuta: encontrar a Cristo en los que sufren

- Natuzza Evolo: la humilde mujer de Calabria marcada por el misterio

