San Amadeo de Lausana. Nació en el castillo de Chatte (Delfinado, Francia) el año 1110, en el seno de una familia noble. Se educó en varios monasterios famosos y estuvo en la corte del emperador Enrique V. Abrazó la vida monástica en la abadía de Claraval. San Bernardo lo eligió abad del monasterio de Hautecombe, y en 1144 el papa Lucio II lo nombró obispo de Lausana (Suiza). Cuidó con solicitud la formación religiosa de los jóvenes, formó un clero piadoso y casto, celebró en su predicación las grandezas de la bienaventurada Virgen María. Fue canciller imperial de Federico Barbarroja y tuvo que intervenir en asuntos políticos, en los que siempre procuró la paz y el bien común. Murió en Lausana el año 1159.

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