July 16, 2025
Éxodo 3, 1-6. 9-12 Salmo 102, 1-2. 3-4. 6-7 Mateo 11, 25-27
Miércoles de la XV semana del Tiempo ordinario
El Señor es compasivo y misericordioso
#julio #lecturadeldia #ordinario
Este pasaje es uno de los mejores del Evangelio, pues en él Cristo alaba y bendice al Padre por la pedagogía divina, que trasciende los criterios humanos. Jesús muestra cómo Dios se complace en revelar los misterios del Reino no a los que se consideran sabios según la carne (cf. 1 Cor 1, 26-29), sino a los humildes, a los “pequeños” en espíritu.
Para Santo Tomás de Aquino, la sabiduría verdadera es un don de Dios que requiere humildad, pues “la verdad divina no es aprehendida por la soberbia sino por la humildad” (Comentario al Evangelio de San Mateo, cap. XI, lect. 3). Tomás insiste en que la soberbia del entendimiento —que se manifiesta cuando el hombre pretende alcanzar las cosas divinas por sus solas fuerzas— es un obstáculo para recibir la revelación. La “ciencia” que infla no salva, sino la caridad que edifica (cf. 1 Cor 8, 1). Por eso, el Señor revela sus secretos a los sencillos, aquellos cuyo corazón está abierto a la verdad y no al engreimiento.
Además, el Doctor Angélico destaca que en este pasaje Cristo afirma su unicidad en la mediación del conocimiento de Dios. Nadie conoce al Padre sino el Hijo, y sólo a través del Hijo se da acceso al Padre. Para Tomás, esto está en la raíz de la fe cristiana: la revelación es un acto libre de Dios, que nos da a conocer sus misterios por medio de Cristo, la Sabiduría encarnada (Suma Teológica, III, q. 1, a. 1). No basta el esfuerzo humano; es necesaria la gracia y la revelación divina.
La Iglesia enseña, en consonancia con esto, que la fe es un don gratuito que Dios otorga a los humildes. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que “la fe es, ante todo, un don de Dios” (CEC 153) y que esta se recibe en la medida en que nos hacemos como niños (cf. Mt 18, 3-4).
Reflexión espiritual:
Este Evangelio es un llamado a la humildad intelectual y espiritual. Nos invita a abandonar la pretensión de entender y dominar el misterio de Dios por nuestras solas capacidades, y a acoger con corazón sencillo y obediente la verdad que Cristo nos revela. El verdadero conocimiento no nace de la altivez del sabio, sino de la confianza del pequeño.
Jesús, al alabar al Padre, nos muestra también la vía de la acción de gracias: reconocer que todo es gracia, que nada hemos recibido sin que nos haya sido dado (cf. 1 Cor 4, 7). Por tanto, el creyente, como enseñaba Santo Tomás, no se gloría en su saber, sino en haber recibido la revelación por la misericordia divina.
- Juicio Final y Conversión: Reflexiones Católicas

- Descubriendo la Perla Preciosa: Un Llamado al Desprendimiento

- Marta y Lázaro: Enseñanzas de Confianza en Cristo

- El Reino de Dios: Humildes Comienzos y Gran Crecimiento

- La Enseñanza del Padrenuestro: Oración y Confianza

- La Parábola del Trigo y la Cizaña: Lecciones de Fe

abril Adviento Agosto Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María
