El esposo pantera-del-agua (Creek)

Anuncios

El esposo pantera-del-agua (Creek)

Relato mítico del pueblo Muscogee

Cuentan los ancianos que, en los días en que los espíritus aún caminaban visibles entre los hombres, existía una joven tan hermosa como el primer amanecer sobre el río Coosa. Su nombre era Taha-lí, y su voz era suave como el murmullo de las aguas. Los hombres la buscaban, pero ella siempre los rechazaba. Su corazón —decían— miraba hacia otro lugar.

Una tarde, mientras lavaba ropa en la orilla, vio a un joven desconocido acercarse desde los juncos. Su piel brillaba como si el agua lo hubiera modelado y sus ojos eran profundos y dorados.

—No temas —dijo él—. Solo he venido a escuchar tu canto.

Taha-lí sintió que su corazón reconocía algo en esa mirada. Durante días lo vio aparecer en la orilla: siempre silencioso, siempre atento. Era amable, generoso, fuerte. Ella lo amó sin dudar.

Pero algo en él era extraño. Nunca cruzaba el puente hacia el poblado. Nunca dejaba que el sol lo viera demasiado tiempo. Y cada vez que se marchaba, el agua se agitaba como si lo envolviera.

Finalmente, los dos se casaron, y el joven la llevó a vivir más cerca del río. Una noche, a la luz de la luna, Taha-lí lo siguió en secreto. El joven caminó hacia el agua, sus pasos se volvieron silenciosos… y entonces ocurrió:
su cuerpo se alargó, su piel se tornó escamas oscuras, y una larga cola poderosa surgió detrás de él.

El esposo se transformó en lo que siempre había sido:
un Water-Panther,
el espíritu felino del agua profunda, señor de los remolinos y guardián del río.

Taha-lí quedó paralizada. Su amado era un ser temido por su fuerza y por su ira, capaz de hundir canoas con un chasquido de su cola. Pero al verla, el Water-Panther inclinó la cabeza.

—No quería asustarte —dijo—. Pero tú me elegiste antes de saber quién era.

La joven comprendió que su esposo no era un monstruo, sino un espíritu que había amado como hombre y como agua. Prometió no abandonarlo, y él prometió no llevarla jamás a las profundidades.

Pero el pueblo descubrió la verdad. Temiendo la presencia del Water-Panther, organizaron una cacería. Con lanzas y fuego avanzaron hacia el río. Taha-lí corrió para advertir a su esposo. Cuando él emergió, la rabia del espíritu del agua despertó: el río creció violentamente, levantando olas negras.

Ella se lanzó entre él y los cazadores.

—¡No luches! Yo estoy contigo.

El Water-Panther la miró, y su ira se calmó. El río descendió. Los cazadores bajaron sus lanzas, comprendiendo que no podían vencer a un espíritu amante del mundo humano.

Esa noche, Taha-lí desapareció. Algunos dicen que se convirtió en mujer-agua, otros que simplemente eligió vivir entre las profundidades con su esposo pantera.
Pero cuando la luna se refleja en el río Coosa en forma de dos luces, los ancianos dicen:

Son ellos. Él guarda el agua;
ella le guarda el corazón.

abril Adviento Agosto Alquimia Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre Ecuador educación enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio junio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes pintura Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María

Deja un comentarioCancelar respuesta