19 de enero
2do domingo de Tiempo Ordinario
Isaías 62:1-5 1 Corintios 12:4-11 Salmos 96:1-3, 7-10 Juan 2:1-11
Hagan lo que Él les diga
“Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: ‘No tienen vino’” (Juan 2:3).
#enero #lecturadeldia
El primer milagro en la vida pública de Jesús se da en las Bodas de Caná, donde su madre santísima le pide que lo realice. Jesús convierte el agua en vino de una manera impresionantemente simple.
El texto de la escritura resalta el poder de Jesús sobre la materia. Jesús, al ser el Hijo de Dios, tiene el poder suficiente sobre el mundo físico, pero no solo eso, sino que el milagro nos da la esperanza cierta de que Dios está con nosotros y que podemos confiar en la providencia Divina.
Punto importante a destacar es la intercesión de Santa María, la Virgen, que pide que ayude a los novios ante este problema que se les ha presentado, es decir, la falta de vino en la celebración. Jesús escucha a su madre y actúa como Dios.
Este hecho del evangelio nos muestra muchos aspectos importantes del inicio del ministerio púbico de Jesús.
Como ya había dicho, nos revela el poder de Cristo sobre la naturaleza. Demuestra que es Él con el Padre y el Espíritu Santo, que interviene en toda creación.
El otro aspecto, también ya mencionado, es la intercesión de María ante Jesús. Es la demostración escritural de que se puede rezar por otros. La Virgen María interviene a favor de los novios y Jesús, sin escucharlos, realiza el milagro. Quizás los novios le pidieron a María que hablara con su Hijo, tal y como lo hacemos nosotros ahora. Ella va y pide con mucho amor, considerándonos sus hijos que tal vez no seamos capaces de hablar directamente con el Dios con nosotros. No por Él, sino por nosotros.
Otro aspecto que reluce es el contexto del milagro. Se realiza en medio de una celebración de una boda, un acto cultural típico del pueblo judío, en donde todo es alegría y esparcimiento, pero también de alianza para con Dios con la nueva pareja que se une ante Él. Jesús aceptó ayudar dando más vino a la fiesta, es decir, la hizo más grande reconociendo el momento de paz y alegría de todos. Qué importante saber que Dios no está en contra de nuestra alegría. Claro, no está a favor de los excesos, pero sí de amar con alegría a todos y al mismo Dios.
Y el aspecto más teológico de todos, es que el milagro del vino prefigura el sacrificio en la Cruz, por la sangre de Nuestro Señor derramada para la salvación de todos los hombres. El plan salvífico de Dios en unidad tanto de la predicación de la Buena Nueva como del sacrificio puro y santo del Redentor.
Realmente es un milagro que lo tiene todo. Significa mucho y representa aún más. La alegría, la abundancia, la Providencia Divina que siempre provee. La fe y la intercesión, y el amor incondicional de Jesús para toda la humanidad.
- Memoria de San Juan Bosco, presbítero
- Viernes de la III semana del Tiempo ordinario
- Jueves de la III semana del Tiempo ordinario
- Memoria de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia
- Martes de la III semana del Tiempo ordinario
- Memoria de Santos TimoteO y Tito, obispos
abril Adviento Agosto Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María
- V Domingo de Pascua
- Memoria de Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia
- IV Domingo de Pascua
- El Milagro de la Dolorosa: Historia y Significado en Ecuador
- (sin título)
- Fiesta de la Divina Misericordia

Un comentario sobre “La Intercesión de María en las Bodas de Caná”