El Llamado del Buen Pastor: Reflexiones sobre la Misión Evangelizadora

Anuncios

July 8, 2025

Génesis 32, 23-33 Del Salmo 16 Mateo 9,32-38

Martes de la XIV semana del Tiempo ordinario

Señor, escucha nuestra súplica

#Julio #lecturadeldia #ordinario

El pasaje de Mateo 9, 32-38 nos presenta dos momentos significativos: la curación de un endemoniado mudo y la compasión de Jesús ante las multitudes, a las que ve como ovejas sin pastor. Este texto revela la infinita misericordia de Dios, la autoridad de Cristo sobre el mal y la llamada urgente a participar en la misión evangelizadora.

En primer lugar, la curación del endemoniado mudo (Mt 9, 32-33) muestra el poder de Cristo sobre el demonio, un signo de su divinidad y de la llegada del Reino de Dios. Santo Tomás, en su Summa Theologiae (III, q. 44, a. 1), explica que los milagros de Cristo, como la expulsión de demonios, no solo confirman su autoridad divina, sino que también manifiestan su misión de liberar al hombre del pecado y de las cadenas del maligno. El hecho de que el mudo hable tras la expulsión del demonio simboliza, en un sentido espiritual, la liberación del alma que, oprimida por el pecado, recupera su capacidad de alabar a Dios. Como enseña la doctrina católica, el pecado es una esclavitud que silencia la voz del alma; Cristo, con su poder redentor, restaura la libertad de los hijos de Dios (Catecismo de la Iglesia Católica, 549).

La reacción de las multitudes, que se maravillan diciendo: «Jamás se vio cosa igual en Israel» (Mt 9, 33), contrasta con la incredulidad de los fariseos, quienes atribuyen el milagro al poder de Beelzebú. Aquí, santo Tomás nos invita a reflexionar sobre la disposición del corazón humano ante la gracia. En su comentario sobre el Evangelio de Mateo, señala que la incredulidad de los fariseos surge de la envidia y la dureza de corazón, que les impiden reconocer la verdad evidente (Super Mt., c. 9, lect. 3). Esto nos recuerda que la fe requiere humildad y apertura a la acción de Dios, virtudes que la doctrina católica exalta como fundamentales para recibir los dones divinos.

El pasaje culmina con la conmovedora escena de Jesús, movido a compasión ante las multitudes «cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor» (Mt 9, 36). Este versículo refleja el corazón de Cristo, que no es indiferente al sufrimiento humano. Santo Tomás, al reflexionar sobre la compasión divina, subraya que Cristo, en su naturaleza humana, experimenta una misericordia perfecta que lo impulsa a actuar (Summa Theologiae, III, q. 18, a. 6). Esta compasión no es mera emoción, sino un amor activo que busca el bien del otro. La imagen de las ovejas sin pastor evoca el abandono espiritual de la humanidad, que solo encuentra su guía y descanso en Cristo, el Buen Pastor. El Catecismo nos enseña que Jesús, al asumir nuestra naturaleza, se hace cercano a nuestra miseria para redimirnos (CIC, 603).

Finalmente, Jesús exhorta a sus discípulos: «La mies es mucha, pero los obreros son pocos» (Mt 9, 37-38). Esta llamada resuena con fuerza en la enseñanza de santo Tomás sobre la vocación y la cooperación en la obra divina. En su comentario al Evangelio, destaca que Cristo no solo obra milagros, sino que invita a los hombres a participar en su misión (Super Mt., c. 9, lect. 4). La mies abundante simboliza las almas que anhelan la salvación, mientras que la escasez de obreros nos interpela a responder al llamado de ser apóstoles en el mundo. La doctrina católica subraya que todos los bautizados están llamados a esta misión, ya sea por el sacerdocio ministerial o por el sacerdocio común de los fieles (CIC, 871-873).

En conclusión, Mateo 9, 32-38 nos invita a contemplar la misericordia de Cristo, que libera, sana y guía. Siguiendo a santo Tomás, reconocemos en este pasaje la urgencia de abrir nuestro corazón a la gracia, de maravillarnos ante los signos de Dios y de responder con generosidad a la llamada misionera. Que, como las multitudes, podamos exclamar con fe: «Jamás se vio cosa igual», y que, como obreros de la mies, trabajemos con ardor por el Reino.

Deja un comentarioCancelar respuesta