La Búsqueda de Cristo: Fe vs. Curiosidad

Septiembre 25, 2025

Ageo 1, 1-8 Salmo 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b Lucas 9, 7-9

Jueves de la XXV semana del Tiempo ordinario

El Señor es amigo de su pueblo

#septiembre #lecturadeldia #ordinario #izack4x4

El evangelio nos presenta a Herodes, turbado por la fama de Jesús. Se difunden rumores: unos dicen que Juan ha resucitado, otros que Elías ha vuelto, o que algún profeta antiguo ha resucitado. Herodes se pregunta con inquietud: “¿Quién es este de quien oigo tales cosas?”, y desea verlo.

Este breve pasaje encierra un contraste profundo entre la disposición del corazón y la revelación de Dios. Herodes, aunque intrigado por la figura de Cristo, no lo busca con fe sino con curiosidad y temor. La noticia de los milagros lo desasosiega porque su conciencia aún lleva la culpa de la muerte de Juan el Bautista. Así se muestra que el poder terreno, aun revestido de gloria, no da paz al alma que rechaza la verdad.

Santo Tomás de Aquino comenta que la fama de Jesús era necesaria para preparar el corazón de muchos, pero no todos la recibían con rectitud. Algunos, como los sencillos, la escuchaban con fe; otros, como Herodes, con turbación. Para Tomás, este episodio enseña que la gracia toca a todos, pero sólo fructifica en quienes se abren con humildad. La inquietud de Herodes es signo de una conciencia herida que, en lugar de volverse hacia la conversión, se encierra en el miedo y en la confusión.

La doctrina católica nos recuerda aquí que la verdadera pregunta sobre Cristo —“¿Quién es este?”— exige una respuesta de fe. No basta con la curiosidad intelectual o el deseo superficial de verlo, como tuvo Herodes cuando más tarde lo encontró durante la Pasión y lo trató como un espectáculo. El conocimiento de Cristo sólo se alcanza en la acogida de su palabra y en la obediencia de la fe.

En el fondo, este pasaje es una advertencia. El poder sin conversión se convierte en esclavitud interior. Herodes, que dominaba sobre tantos, era dominado por sus miedos y culpas. En cambio, los pobres y humildes que se abrían al Evangelio encontraban en Jesús la verdadera libertad. Santo Tomás diría que la pregunta de Herodes es válida, pero la respuesta no puede darse sin la disposición adecuada del alma: sólo quien busca la verdad con rectitud puede reconocer en Jesús al Hijo de Dios.

abril Adviento Agosto Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María

Deja un comentario