Nichelle Nichols:

Nichelle Nichols:

la mujer de Star Trek que ayudó a cambiar la NASA


Cuando Nichelle Nichols interpretó a la teniente Nyota Uhura en Star Trek, probablemente pocos podían imaginar que aquel personaje de televisión terminaría teniendo una influencia concreta en la historia de la exploración espacial estadounidense.

Pero en 1977 ocurrió algo extraordinario: la actriz que había llevado a Uhura al puente de mando de la USS Enterprise colaboró con la NASA para convencer a mujeres y personas pertenecientes a minorías de que también podían aspirar a convertirse en astronautas.

No era simplemente una campaña publicitaria. Para la NASA, el programa del transbordador espacial representaba una nueva etapa y requería una nueva generación de astronautas. En julio de 1976, la agencia había abierto el proceso para seleccionar a los primeros astronautas del programa y había animado específicamente a mujeres y personas de minorías raciales a presentar sus candidaturas. Sin embargo, la NASA necesitaba llegar a públicos que hasta entonces no se habían visto representados en el cuerpo de astronautas.

De la USS Enterprise a la NASA

Nichelle Nichols ocupaba un lugar singular en la cultura estadounidense. Como Uhura, era una mujer negra que no aparecía en televisión como un personaje secundario estereotipado. Era una oficial de alto rango, especialista en comunicaciones, integrante de la tripulación principal de una nave espacial y participante activa en sus misiones.

La imagen tenía una fuerza simbólica enorme: una mujer negra no estaba simplemente mirando hacia el futuro; en Star Trek, ya formaba parte de él.

La propia Nichols llegó a plantear una pregunta que resumía el problema que observaba en la NASA: después de los grandes logros del programa espacial, ¿dónde estaban las mujeres y las personas de color? Su preocupación llegó hasta funcionarios de la agencia y terminó convirtiéndose en una colaboración concreta.

En 1977, Nichols y su organización, Women in Motion, participaron en una campaña nacional de reclutamiento. NASA recurrió a su popularidad para llegar a personas que quizá nunca habían considerado seriamente la posibilidad de trabajar en el programa espacial.

Un viaje al corazón de la NASA

En marzo de 1977, Nichols viajó al Johnson Space Center, en Houston, Texas. Allí recorrió las instalaciones acompañada por el astronauta Alan L. Bean, veterano del Apolo 12 y de Skylab 3.

La visita quedó registrada en imágenes que hoy tienen un enorme valor histórico: Nichols aparece en el simulador del transbordador y en el Centro de Control de Misiones mientras participaba en la filmación de un vídeo destinado a reclutar nuevos astronautas.

Pero su trabajo no se limitó a aparecer frente a una cámara. Durante varios meses participó en actividades destinadas a promover las oportunidades que ofrecía la NASA y habló ante distintos públicos del país.

En Cleveland, por ejemplo, Nichols visitó el centro de investigación de la NASA y habló específicamente para animar a personas pertenecientes a minorías a considerar carreras relacionadas con la agencia y con el programa del transbordador.

También participó en encuentros educativos. Un documento de 1977 conservado en los archivos de NASA registra su participación en un simposio destinado a mostrar a jóvenes, mujeres y estudiantes pertenecientes a minorías que existían oportunidades profesionales en la ciencia, la ingeniería y las actividades espaciales.

El resultado apareció al año siguiente

La campaña tuvo lugar en un momento decisivo. NASA recibió más de 8.000 solicitudes para aquella selección de astronautas y, en enero de 1978, anunció una clase de 35 nuevos astronautas.

Por primera vez, entre ellos había mujeres y personas pertenecientes a minorías.

Entre los seleccionados estaban figuras que posteriormente entrarían en los libros de historia de la exploración espacial, entre ellas Sally Ride, la primera mujer estadounidense en viajar al espacio, y Guion Bluford, quien se convertiría en el primer afroamericano en viajar al espacio.

NASA ha reconocido posteriormente que la participación de Nichols fue una parte importante de aquel esfuerzo de reclutamiento.

Y su influencia no terminó con aquella selección.

Una imagen que inspiró a una generación

La importancia de Nichelle Nichols también puede medirse por las personas que posteriormente hablaron de ella.

Mae Jemison, quien en 1992 se convirtió en la primera mujer afroamericana en viajar al espacio, ha hablado de la influencia que tuvo para ella ver a Uhura en Star Trek. De niña, Jemison vio a Nichols en televisión y encontró en aquel personaje una imagen de una mujer negra participando en la exploración del espacio.

Ese es quizá uno de los aspectos más interesantes de esta historia.

Nichols no era astronauta. Era actriz. Sin embargo, interpretó a una mujer que, dentro de una ficción televisiva, ocupaba un lugar que muchas personas todavía no podían imaginar para sí mismas en el mundo real.

Después utilizó aquella representación para ayudar a abrir las puertas de la NASA.

La ficción que ayudó a construir el futuro

La relación entre Star Trek y NASA tampoco comenzó con la campaña de Nichols.

En 1976, los seguidores de Star Trek protagonizaron una campaña de cartas para pedir que el primer transbordador espacial recibiera el nombre de Enterprise, en lugar de Constitution. El presidente Gerald Ford aceptó finalmente la propuesta, y el transbordador fue presentado públicamente como Enterprise el 17 de septiembre de 1976.

Un año después, la actriz que interpretaba a Uhura se encontraba dentro de las instalaciones de NASA ayudando a reclutar a la próxima generación de astronautas.

La frontera entre la ciencia ficción y la realidad parecía haberse vuelto extraordinariamente pequeña.

Un legado que llegó mucho más lejos

Nichelle Nichols falleció el 30 de julio de 2022. NASA la recordó no solamente como una actriz de Star Trek, sino como una persona que ayudó a ampliar la imagen de quién podía imaginarse trabajando para la agencia y explorando el espacio.

Su historia demuestra que la exploración espacial no depende únicamente de cohetes, motores, computadoras o trajes espaciales. También depende de la capacidad de una sociedad para imaginar quién puede formar parte de ese futuro.

Durante años, millones de personas vieron a Nichelle Nichols como la teniente Uhura, una oficial de la Enterprise que hablaba con otras civilizaciones y participaba en misiones por la galaxia.

En 1977, Nichols ayudó a convertir aquella imaginación en una posibilidad real para otras personas.

Su mensaje, en esencia, era sencillo: el espacio también podía ser para ellas.

Y algunas de aquellas personas terminarían llegando realmente hasta las estrellas.

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