Miércoles de la IV semana de Cuaresma

18 de marzo de 2026

Isaías 49, 8-15 Salmo 144, 8-9. 13cd-14. 17-18 Juan 5, 17-30

Miércoles de la IV semana de Cuaresma

El Señor es compasivo y misericordioso

#lecturadeldia

El Hijo que Da Vida

Después de la curación del paralítico, el Evangelio continúa con una de las declaraciones más profundas de Jesús sobre su relación con el Padre. Ante las acusaciones por haber actuado en sábado, el Señor responde con una afirmación sorprendente: “Mi Padre sigue actuando y yo también actúo”. Con estas palabras revela que su obra no es independiente, sino inseparable de la acción divina.

La reacción de las autoridades es inmediata, porque comprenden el alcance de lo que Jesús afirma. Al llamar a Dios su propio Padre y atribuirse una acción divina continua, se sitúa en una relación única con Él. El Evangelio presenta así una revelación progresiva de la identidad de Cristo: el Hijo que comparte la obra del Padre.

Jesús explica que el Hijo no actúa por iniciativa separada, sino que hace lo que ve hacer al Padre. Esta afirmación expresa una unidad profunda entre ambos. Según enseña Tomás de Aquino, en Dios la operación divina es una sola, porque la naturaleza es una. El Hijo participa plenamente de la misma acción y del mismo poder que el Padre.

El discurso introduce también el tema de la vida. Así como el Padre resucita a los muertos y da vida, también el Hijo da vida a quienes quiere. La autoridad de Cristo no se limita a enseñar; alcanza el poder de comunicar vida eterna. Su palabra no sólo ilumina, sino que transforma la condición del hombre.

Jesús afirma además que el Padre ha confiado al Hijo el juicio. Esta declaración no presenta el juicio como amenaza aislada, sino como manifestación de la verdad. El encuentro con Cristo revela la orientación interior del corazón humano: quien escucha su palabra y cree en quien lo envió ya participa de la vida eterna.

El pasaje culmina con una afirmación solemne: llega la hora en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que la escuchen vivirán. La voz de Cristo no es simple sonido; es palabra creadora que comunica vida.

Este texto muestra que la misión de Jesús consiste en revelar al Padre y compartir su vida con los hombres. Allí donde su palabra es acogida con fe, comienza ya la participación en la vida eterna que procede de Dios.

abril Adviento Agosto Alquimia Arte Aviones Católica ciencia Corazon de Jesús cuaresma dailyprompt Diciembre Ecuador educación enero Enigmas fantasmas febrero Gatos Historia Illinois izack4x4 Julio junio lecturadeldia leyendas Marzo mayo Meditación misterio mitos Navidad noviembre octubre Opinion ordinario Pascua Personajes pintura Poema Religion SaintCharles Salmos Salud Santoral Santos Segunda Guerra Septiembre Teología USA Virgen María

Deja un comentario